viernes, 13 de abril de 2012

marcela alejandra saracho, "el campo azul es que quieres llorar y no sabes exactamente por qué ni cómo"

 

el campo azul


te resistes o te resignas
resignarte es volver de tu chance
perfidias 
de los álamos

te resignas?
te vuelves otra luego del estanque
si. Avanza sobre esa idea
es la imagen del estanque, un agua verde
en medio, del campo azul
donde el color detenido te permite respirar como un rastro que sobrevive
desegmentada
apátrida 
inocente 
pero no vagabunda en esa inocencia.

El tiempo es algo
que nunca estuvo de tu lado
una solución irresistible hacia las masividades 
los encuentros
los terraplenes
el tiempo 
esa incongruencia en el trato verbal
en el trato carnal
en el trato social

te fumas el misterio del tiempo
para sentirte reflejada 
congruente con esa valija eterna
en la que ya sabes
que guardar
desconociendo 
donde ir

el tiempo fanatizado 
la gula del tiempo fanatizado que ansía tragarse 
al campo
azul.

Creaste las semillas de un trigo inexperto
que aún no yace vivo entre estas bocas
pero te hace amarilla en un fuego vaporoso
en el que no posas invicta
ni eres la diosa de actitud perdurable
ni te fajas el estómago para no sentir
ni te trasladas con cascabeles y frutos
ansiada por ti misma
como un vendaval que llegara a deshora 
hasta el campo 
azul.

Te resignas
si. Te resignas en un planteo genital y animado
por un nuevo hastio en todas las cosas
te resignas. si. te resignas
bajo el horror
del campo
azul

pero te resistes
a terminar el poema aqui
porque si lo hicieras te repetirías como una santuaria sin rival
o una conscripta de extraordinarios bordes flagelados
impaciente 
como el tambor 
esperando el ritmo, 

te resistes
a terminar el poema aqui
porque si lo hicieras volverías a nombrarte en conceptos imperiales como si fueras norteamérica o el primer mundo
como si no hubieras tenido la decisión de detonar todas las flores
como si la hortiga que nacía en tu mejilla fuera un plancton dificil
de erradicar 
o como si tu autonomía se deslizara como una máscara 
sondeando señales 
para obtener 
un premio salvaje

te resistes a terminar el poema aqui
porque él nació de la imagen del campo azul
y te planteas llegar a él 
como si tomaras un vaso o un cigarrillo
porque sabes que aunque no puedas describirlo
el campo azul
es el anillo sagrado con el que te unes a ti misma
la espuma expulsada por el mar al chocar entre las rocas
la debilidad de tus frutas
los obeliscos que brotan de tus ojos

el campo azul es que quieres llorar y no sabes exactamente por qué ni como
el campo azul es también el detritus que analizas con tu lente espectacular
es el llamado a sentirte vencida 
o lo que es lo mismo a cantar

lejos del espíritu de fuga 
la canción que sabes 
todavía 
no has cantado. 

12 de abril de 2012.
 




Marcela Saracho
Co-fundadora en 2004 del grupo de poesía El Diente en el Ojo y Cinco Perros Negros.
Es becada por el Fondo Nacional de las Artes para Creación de Poesía en 1989 y para participar en los talleres Análisis y Creación de Poesía en 2007.
En 2005 co-organiza el I Festival Internacional de Poesía en Bariloche.
Dentro del hospital zonal Ramón Carrillo de la misma ciudad, co-organiza en 2005 la instalación del Poema Mural “Dar la Voz” con textos del poeta Juan Gelman elaborado por Editorial Limón y Obreros de FaSinPat de Neuquén y co-funda la biblioteca Énfasis en el Papiro Dorado en 2009.
En 2004 es becada por Espacio Hudson - Fundación Antorchas para participar de sus talleres de Análisis y Producción de poesía contemporáneos realizados en la Patagonia.
Sus libros Soledad y otras Equivocaciones (1987) y Desalojo (2007) son seleccionados por el Fondo Editorial Rionegrino para su edición.
En 1988, Animales, locura, peste; es editado como mención en Premios y menciones por Fundación Banco Pcia. y Subsec. de Cultura de Neuquén.
Integra Poesía/ Río Negro I Antología Crítica editado por el Fondo Editorial Rionegrino en 2007.
Desde 1984 vive en Bariloche donde nacieron sus tres hijos.
Marcela Saracho nació en Mar del Plata en 1964.

2 comentarios:

  1. Gran poeta Marcela Saracho. Me alegra haber encontrado este blog. Slds.

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